Todos hemos escuchado alguna anécdota random protagonizada por León Larregui, el wey de Zoé, que nos ha alegrado el día o la noche por lo impresionante que debió de haber sido presenciarla. Si no sabes a qué me refiero, basta con buscar la mítica entrevista que le hicieron en Milenio cuando se lo llevó la policía por andar ebrio.
Uno de los sueños de la gente de la oficina de Genio.soy es poder vivir algún acto cuestionable a un precio razonable (por si te falta cultura es una jojoreferencia) de los que comete Larregui y estar ahí para grabarlo.
So, esperemos que algún día venga a grabar algo a la oficina y de ahí, con un garro bien forjado, lanzarnos a cometer travesuras con el querido cantante mexicano.
“Dirty Deeds Done Dirt Cheap” – AC / DC
No hay mejor forma que iniciar esta playlist con la mitad de la idea que me la dio (y para que entiendan la jojoreferencia). Esta joya de AC/DC habla acerca de cometer actos cuestionables a muy buen precio y me remite a esa anécdota en la que se dice que una vez León Larregui asaltó una cafetería porque le gustaban los vasos de ahí.
“No me destruyas” – Zoé
Esta canción bien podría sonar cuando León le niegue una foto a algún fan en la calle, o de camino al torito en la parte de atrás de la julia, después de llamar a los policías que la conducen algo como “entidades porcinas de dudosa higiene”.
“Sadness” – Enigma
Ésta es la canción con la que la pandilla nos prepararíamos junto con Larregui antes de ir a cometer actos cuestionables a precio barato. Y sí, con preparación me refiero a sahumar las yerbas necesarias para alcanzar otros estados de conciencia, no necesariamente elevados.
“Feels Like We Only Go Backwards” – Tame Impala
Honestamente, nunca había escuchado esta canción, pero Karla me dijo que era uno de los himnos por excelencia de la gente consumidora de plantas “medicinales”. Ya que la escuché puedo decir que sí es wtf.
“I’m The Man, That Will Find You” – Connan Mockasin
Esta playlist dejó de tomar en cuenta las letras de las canciones para centrarse solo en el feeling, y esta propuesta de Ro da justo en el clavo. Así me imagino el cerebro de Larregui el día que vio al perro zombi. Épico, verdaderamente.
